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domingo, 2 de mayo de 2010

Viaje como un niño por el Museo del Prado

Vaya , dice Ana; parece que es una guía del museo para niños, pero nos dice que de lo que cuentan, no sabía ni la centésima parte.
Nos recomienda echarle un vistazo. Engancha.
Por ejemplo, ¿Sabíais que Dalí se impresionó y copió parte de su estilo del cuadro "El jardín de las delicias", del Bosco?
¿O que Rubens tomó de modelo a su mujer en el cuadro de "las tres gracias"? ¿Y quiénes eran ellas exactamente?
Merece la pena verlo, difundirlo y guardarlo. El mejor momento para ir al museo es durante la mañana en los fines de semana. Para ahorrar tiempo y dinero, es posible comprar las entradas a través de Internet, las que además sufrieron una baja de precio para la temporada estival.

http://www.museodelprado.es/educacion/recursos/audioguias-infantiles/

sábado, 7 de noviembre de 2009

viaje al centro de la tierra

Hoy, en la clase de Ciencias de la Naturaleza, hemos viajado al centro de la tierra y hemos conocido su estructura, su composición y un mundo mágico que el padre de la ciencia ficción moderna (Julio Verne) imaginó que existia allí. Una de las actividades para este tema era redactar e inventar una pequeña historia o cuento de más de 20 líneas en la que:
Ø Hubiese un viaje al interior de la tierra: entrada, permanencia y salida.
Ø Se describiese cómo es el interior de la tierra y fuese lo más científica y real posible.

Phoebis Miguel de 1ºD os acerca su viaje al centro de la tierra.
Había una vez un científico muy obsesionado con el centro de la tierra, siempre decía que se podía ir al centro de la tierra. Una vez como un día cualquiera se despertó por que llegaba tarde a su trabajo. Con tantas prisas se tropezó y cayó al suelo golpeándose con el pico de la mesa en la cabeza. Cuando recuperó el conocimiento se le ocurrió como entrar al centro de la tierra. Dijo que no hacía falta ir en volcanes ni nada de eso si no entrando en cuevas. Preparó la mochila de explorador y se fué a unas de las cuevas más subterraneas en Siberia. Se coló en una cueva y fué bajando poco a poco, llegó a una zona de hielo que al minimo moviemiento se podría caer en pedazos. Cogió unas rocas muy valiosas para demostrar que estuvo en el centro de la tierra asi que cogió unas cuantas y se las metió en el bolsillo del pantalón. Intentó salir de ese hielo pero no pudo y cayó y cayó; estaba pensando que sería su fin. Según sus cálculos decía que estaría pasando a toda velocidad por el manto. Tuvo la suerte que cayó en una especie de cascada y pudo salvarse. Se encontró con unos pájaros brillantes, los pájaros le llevaron al centro de la tierra, encontró lo que quería ¿podrá salir de nuevo a la supercifie?. Estaba lleno de setas gigantes, vegetación fuera de lo normal, dinosaurios y plantas carnívoras. Pensó que con algún volcán que entrara en erupción podría salir por la fuerza del agua y magma. Estaba buscando bastante agua, lo suficiente para que al cambio de temperatura saliera vapor y hasta salir a su supercifie. Encontró una especie de barca de piedra fué en busca de agua. La encontró pero estaba en unas piedras que le impedían el camino y el científico tendría que ser hábil por que el magma salía a toda velocidad. Cogió una vengala y la intentó estallar en las piedras. Lo consiguió por los pelos y salió a toda velocidad hasta llegar a la supercifie. De repente se encontró en el suelo, un poco confuso, todo fué un sueño. Pasaron cinco años desde el sueño aquel. Cogió unos pantalones que guardó hace mucho tiempo, del que le cayeron unas piedras bastante extrañas. Ahora lo recuerdaba, fueron las pruebas que cogió en su expedición. Entonces eso significaba que todo fué real.

María también quiere contaros su viaje
Un grupo de viejos amigos, quedaron para hacer una acampada y recordar sus buenos tiempos, cuando todos ellos aún estudiaban. El tiempo había pasado muy deprisa, y todos se habían convertido en unos famosos y distinguidos científicos.
Al hacerse de noche, vieron una pequeña gruta de la que caían piedras, curiosos entraron dentro y se quedaron atrapados. Al ver que no podían salir, siguieron su camino hacia dentro. Al cavo de cinco horas andando, se dieron cuenta que cada vez tenían más y más calor. Uno de los científicos, por las características de lo que les rodeaba, se dio cuenta de que se encontraban en el manto de la tierra.
Decidieron hacer una pausa y tomar unas fotos para enseñárselas a todos sus amigos y familiares. Descansaron alrededor de una hora y retomaron su camino en busca de la salida. Sin darse cuenta, se estaban adentrando cada vez más hacia el centro de la tierra. Pasaron muchas horas caminando y cada vez hacía más calor. Tomaron muestras de los nuevos materiales que se encontraban, casi todos en estado semi-líquido. Estaban a punto de atravesar el núcleo de la tierra, sin apenas darse cuenta. Tenían mareos y se sentían muy cansados debido al ardiente calor.
Decidieron no parar, ya que si permanecían mucho tiempo allí dentro, morirían deshidratados. Al cabo de unos días, empezaron a tener la sensación de frió, habían atravesado prácticamente la tierra. A punto de terminar de atravesar el manto, pensaban diferentes formas de salir a la corteza de la tierra. Uno decía que construyeran una barca y salieran por el cráter de algún volcán; otro opinaba que deberían excavar hacia arriba y trepar hasta la salida; otro opinaba que deberían de dar la vuelta y intentar quitar las piedras que les cerraron el paso y les llevaron a esta aventura...nada de esto fue necesario. Cuando discutían por ver cual de las opciones elegían, salieron a una cueva abandonada, habitada en algún momento por algún antepasado de la evolución.
Cada uno regresó a sus casa y contó su hazaña. Después de esta experiencia, decidieron reunirse cada año, el mismo día y en el mismo sitio en que empezó todo.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Viaje al mundo de Jauja

Hoy, Gemma del Castillo, estudiante de 1º de la ESO en el IES Alejo Vera de Marchamalo os cuenta su viaje a "debajo del suelo". Este viaje nace como fruto de una actividad en la asignatura de Ciencias de la Naturaleza en la que había que inventar y redactar una leyenda o mito que explicase un fenómeno de la naturaleza. Bonito viaje Gemma.
¿Nunca os habéis preguntado que hay debajo del suelo?
Ya sabemos que según los científicos debajo del suelo está el manto de la Tierra, el núcleo…
Pero según las tribus africanas, debajo del suelo está el Mundo de Jauja.
Os voy a contar su leyenda:
Hace aproximadamente unos 3.000 años, las tribus de África vivían en armonía con la naturaleza. Había animales, plantas, agua…
Pero un día de repente todo esto desapareció. Los miembros de las tribus estaban perplejos ante lo sucedido, a si que todas ellas decidieron reunirse.
Ese día cada jefe expuso el problema de la suya. Cada una de esas tribus decidió darle ofrendas a su Dios para que solucionara las cosas, pero no dio resultado.
Estos Dioses acordaron unirse en uno solo llamado “Jauja”.
El Dios Jauja al ver lo que había pasado en África, les propuso crearles el “Mundo de Jauja”, en el que podrían tener todo lo que quisieran sin ningún esfuerzo; pero a cambio cuidarían la naturaleza de ese mundo.
Les dijo: “Ir al centro de vuestra amada tierra, allí encontraréis un árbol alto y frondoso. Debajo de él hallaréis un agujero, precipitaos sobre él y despertaréis en el Mundo de Jauja”.
Con el paso del tiempo, Jauja, se dio cuenta de que estos habían olvidado como se cazaba, se hacía fuego, se pulían las pieles…, y les expulsó del Mundo de Jauja.
Las tribus le suplicaron que no les echaran. Jauja al oír sus súplicas decidió que lo abriría cada 100 años, siempre y cuando cuidaran su tesoro más preciado…LA TIERRA.

domingo, 13 de septiembre de 2009

De vuelta a la Universidad

El año 2007 fue un año diferente para mí, me habían concedido una licencia para estudiar y me permitían desconectar un año de la ardua, compleja, divertida y excitante tarea de educar.
Me apetecía distanciarme de instituciones muy envaradas, de sistemas de organización un poco arcaicos, de modelos educativos un tanto cuestionables, de demasiadas cosas poco racionales en torno al arte de educar, de incoherencias en torno a esta profesión de las que como dice Miguel Ángel Santos (Catedrático de Didáctica y Organización Escolar) tenemos que reflexionar muchísimo.
Hoy quiero contaros mi viaje de vuelta a la universidad y sobre todo hablaros de Antropología y de un profesor: Antonio Pinto que nos enseñó a reflexionar; gracias Antonio por permitirnos reflexionar, gracias por hacernos pensar, gracias por permitirnos disfrutar de estas actividades tan bonitas, tan creativas, tan sorprendentes y tan entretenidas. Te agradezco el derroche de ilusión que pones en tus clases y como transmites esa ilusión. Creo que la Escuela, el Instituto, la Universidad tiene que formarnos para la vida y tú y tu asignatura consigue hacernos reflexivos, científicos, curiosos, buscadores de la realidad, holísticos, críticos.. (pócima interesante para vivir y para educar)
Tras unos cuantos años por el mundo de la educación como alumna y como docente he descubierto que el encontrar personas entregadas de una forma sincera y responsable a la causa “ del educar “cuesta verlo, ingenuamente cuando comencé en esta profesión pensé que era el denominador común pero años más tarde descubrí que son oasis en el desierto. Gracias por hacerme pensar, por saber escuchar, por ilusionar, por dejar participar y por enseñarnos a preguntar el por qué y sobre todo el cómo de las cosas.
Durante este viaje descubrí el Museo de Antropología de Madrid: la Antropología estudia a los seres humanos desde una perspectiva biológica, social y humanista. El Museo Nacional de Antropología nos ofrece, en cada uno de sus rincones una visión global de la cultura de diferentes pueblos y asimismo establece las semejanzas o diferencias culturales que les unen o separan para poner de manifiesto la riqueza y diversidad de las culturas existentes a lo largo del mundo, favorecer la comprensión intercultural y promover la tolerancia hacia otros pueblos y otras culturas. Sus fondos están formados por objetos procedentes de los cinco continentes, así como una colección de antropología física. Entre sus piezas encontramos una momia guanche, cabezas humanas reducidas por los jíbaros, parkas esquimales, armaduras filipinas, altares budistas, porcelana china, orfebrería oriental o útiles de las tribus nómadas del Sáhara etc.
Cada rincón del museo, cada color, cada sabor, cada olor, cada sonido y cada textura incita a la curiosidad. La indumentaria de cada cultura, las festividades tradicionales, la sensualidad, las músicas étnicas, la gastronomía de cada pueblo, sus ritos religiosos, sus costumbres provocan querer saber más de “los otros”.
Me llamó la atención:
·Descubrir que el envejecer y el morir es diferente para nosotros y para otras culturas.
·Ver la gran diferencia que existe en la idea que tenemos de hombre y mujer.
·El paso de la adolescencia a la vida adulta es muy significativo para muchas civilizaciones, en concreto en el Congo se hace un ritual en el que se incluía la circuncisión. En el pasado se pensaba que si la mujer contactaba con algún protagonista del ritual podía tener problemas de aborto o ginecológicos.
·Que determinados instrumentos y la realización de actividades con materiales tan rudimentarios se asemejan mucho a lo que actualmente nosotros tenemos, pero con más tecnología y con un coste muy grande.
·Es curioso descubrir que la mujer en muchas culturas juega un papel muy pasivo y secundario a favor de lo masculino. Paradójicamente años después seguimos poco más o menos igual.
·A pesar de la diversidad cultural y geográfica, muchas maneras de vestir, de creer, de comer, de convivir, de jugar, de comerciar etc son muy parecidas.

Este viaje por el museo te ayuda a comprender la forma de pensar de los demás y ver que no somos tan diferentes: creemos, jugamos, comemos, amamos, nos hacemos mayores etc. Al caminar por el museo uno descubre que hay que ser muy cauto a la hora de valorar a los otros, a sus creencias a su forma de vida. Hay que respetar y entender.
Otra de las asignaturas de las que pude disfrutar fue la Musicoterapia; gracias por permitirme perder el miedo que desde muy niña tenía a la música. Quizá fuese porque mi educación musical fuera mala: demasiada teoría frenética, mecánica y aburrida, demasiado docente ausente de dinamismo y anquilosado en viejos métodos tradicionales, sin tener en cuenta que el objetivo prioritario debería ser no tener miedo y no odiar hacer música. A pesar del frío del aula las clases fueron muy cálidas y acogedoras. Gracias por acercarnos la música de esta forma tan afable. Un recuerdo muy agradable me trae también el recordar las clases de Alfonso y su interés por la Lengua escrita y sus dificultades; con que cariño, con que amor trata su Área, y además lo contagía. Muchas gracias por lo que enseñas y como lo enseñas. Por último, me gustaría recordar a Mª Paz y a Samuel "profes" también muy implicados con esta ardua tarea de enseñar. Continuad así.

Gracias a todos, compañeros, profes y demás personal de la Uni. por la dosis de ilusión,energía y vida que me inyectasteis.

sábado, 12 de septiembre de 2009

El camino termina y comienza aquí

Este texto refleja el viaje de los tres años de carrera que pasaron mis compañeras en la universidad, fue parte del texto que leyeron en su acto de graduación y hoy quieren compartirlo con toda su esencia.Gracias chicas.El camino termina y comienza aquí:
Hoy es un día especial para todos nosotros, hoy hemos cumplido una parte de nuestros sueños. Hemos compartido, vivido, reído, llorado, amado, cada uno de los días que hemos permanecido en nuestra universidad.
Todo esto es el fruto de nada más y nada menos que tres años, en los que cada día hemos luchado por nuestro futuro, y hoy esa lucha apenas comienza; porque dejamos de ser alumnas y alumnos para convertirnos en maestros y educadores, y así aportar nuestro granito de arena en la sociedad.
Comenzamos en primero sin saber como sería, pero teniendo claro que era lo que queríamos, estudiamos asignaturas que no entendíamos ni habíamos dado nunca. Llegamos a segundo persiguiendo un mismo sueño, convertir algún día este mundo en algo un poco mejor, paso rápido para algunos, lento para otros, pero llegamos a tercero y hoy aquí, a que todos nuestros familiares, amigos, profesores, y personas que nos aman, estén con nosotros, sentados, viviendo también nuestro sueño.

Las asignaturas y exámenes las hemos aprobado nosotros, no ha sido fácil, pero tampoco imposible, al resto, nos habéis ayudado vosotros, estando siempre con nosotros y apoyándonos.

El camino que nos queda a partir de ahora no es más fácil que lo que llevamos recorrido, ahora dejamos de trabajar y aprender con libros, para continuar aprendiendo y enseñando con personas, no ordenadores que en cualquier momento y en una equivocación podemos formatear, sino con seres humanos a los que nuestras equivocaciones influirán el resto de su vida, por eso, necesitamos aun más de vosotros ahora.

Gracias por acompañarnos, aconsejarnos, reñirnos, enseñarnos, en definitiva, gracias por amarnos y apoyarnos para convertirnos en mejores personas.

Nos habéis enseñado que no se puede cambiar el mundo con un granito de arena, pero si con montañas de ella, y eso pretendemos hacer, salir de aquí uniendo nuestras fuerzas para que el mundo no este lleno de corazones desiertos.

No es un día para reivindicar lo injusto que es el mundo, ni para pensar en lo que no hay, sino para buscar la manera de que lo haya.
Si nosotros pudiéramos echar a correr cada vez que vemos una injusticia, sería sencillo, pero no nos sentiríamos personas.
Si diéramos la espalda al maltrato y corriéramos a refugiarnos en nuestra ignorancia, sería aun más fácil, pues nuestro mundo estaría tan vacío que ni sentimientos tendríamos.
Si fuéramos capaces de ser egocéntricos y pensar únicamente en nuestro bien, seríamos entonces capaces de mirar hacia otro lado.
Pero, somos el futuro, nos gusta el deber, la responsabilidad, la sensación de vida que corre por nuestras venas cuando vemos su sonrisa, cuando dicen sus primeras palabras o escriben sus primeras letras, a lo mejor, con el primer lápiz o bolígrafo que nosotros les tendemos, tal vez, con lo más simple, o con lo más complejo y con lo que otros consiguen desde pequeños.

Nos sentimos vivos, cuando compartimos con pequeños y mayores, sus angustias y problemas, tan difíciles a veces de encontrarles solución cuando uno esta solo, pero que se vuelven más fáciles cuando se comparten con personas especializadas en buscar la manera de resolverlos.
Si fuéramos capaces de ignorar que el mundo es cruel e injusto, que amamos la vida y la sensación de libertad enseñando y ayudando a los demás y como no, aprendiendo de ellos, que sus fracasos y logros son también nuestros, y que cada ser es único e irrepetible…
Si pudiéramos ignorar eso… entonces no tendría sentido que estudiáramos estas carreras, pues el mundo no se podría cambiar.
Pero como creemos en cada una de las cosas que no podemos ignorar, como luchamos por cada una de esas personas que llenan nuestra vida y nuestra alma, como amamos nuestro trabajo y no como trabajo, sino como vocación, como moral de vida, y porque no decirlo, como devoción, entonces no podemos ignorar, que nos sentimos maestros y educadores…

Tenemos que dar gracias también a los compañeros, que se han alegrado de cada uno de nuestros éxitos, que han llorado con cada uno de nuestros fracasos, que han luchado por sacar trabajos de grupo adelante y nos han dado ideas para los individuales.

Mirando a un lado y al otro, están nuestros compañeros, de los que siempre hemos estado rodeados, con los que hemos amenizado las clases, sacando a discusión debates y compartiendo exposiciones, estando junto a ellos tres años maravillosos de nuestras vidas, en los que el sueño individual de cada uno no se hubiera echo posible sino lo hubiéramos compartido grupalmente.

Nos llevamos muy buenos amigos, y también compañeros, nada termina aquí, sino que el camino comienza ahora junto a ellos, dentro de unos años, podremos compartir experiencias, vivencias y anécdotas, echando de menos nuestros años de estudiantes.
Pero desde ahora, nos convertimos en una parte importante del mundo, somos maestros, y debemos luchar porque todo sea un poco mejor, uniendo nuestros conocimientos, buscando un mismo objetivo y un mismo fín, encontrar el bien de los demás.
Hagamos entonces, que este mundo sea… “ESPECIALMENTE DIFERENTE”.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Andalucia, os hubiera encantaooooooo

Durante el mes de Marzo tuve la fortuna de visitar Andalucía junto con los alumnos de 4º de la ESO, con los profesores Sergio y Antonio, con dos maravillosas guías y con un chofer excepcional.
Sergio, con inmenso esfuerzo, trabajo y dedicación nos había organizado uno de esos viajes que oferta la JCCM, la ruta IX. Visitaríamos Sevilla, Punta Umbría, Doñana, la ruta Colombina, Córdoba etc. Vamos, toda una turné por Andalucía.
Se trataba de uno de esos viajes culturales en los que descubriríamos la majestuosidad de la Giralda. La catedral de Sevilla: la catedral gótica más grande del mundo. El color de los barrios más emblemáticos de Sevilla. La grandeza de la Plaza de España. Los olores de los Reales Alcázares. El Verdi-blanco estadio de fútbol Manuel Ruiz de Lopera. El hospitalario parque de María Luisa. El esplendor de la diversidad del Parque nacional de Doñana. Las hermosas e interminables playas de Punta Umbría. La reina de las marismas: El Rocío. El mayor tesoro de arte arábigo-andaluz: la Mezquita de Córdoba. La intrépida ruta de los lugares colombinos, que tuvieron especial relevancia en los acontecimientos que desembocaron en el primer viaje de Cristóbal Colón.
La Andalucía que imaginaba era muy diferente a la que viví y sobre todo a la que sentí. Más allá de casas blancas, de tesoros históricos, de castañuelas, de cofradías y hermandades, de buganvilla, de arena fina, de "pescaíto", de famoseo, y guitarras existe una tierra repleta de cultura, de naturaleza, de costumbres, de diversidad y de gente con un arte muy especial, y con un acento que se lleva en el alma.
Sí; Andalucía es algo más que el Sur de España y este viaje fue algo más que un viaje cultural. Andalucía es una mezcla de culturas, una combinación de olores, es una suma de pueblos, es una acumulación de sonidos con un acento especial, es un mundo variado con una identidad única. Andalucía es vida, es una tierra que mira al mar y está llena de aromas, sabores y colores, huele a jazmín y tiene un sabor a oliva y uva, huella de la cocina árabe de Al – Andalus.
Sí; mi viaje fue algo más que un viaje. Fue compartir experiencias, vivencias por aquí y por allá. Fue un gozar continuo de la posibilidad de conocer y relacionarme con los compañeros de andanza: profesores, chicos, chicas, monitoras, chofer, personal del albergue y mucha “mucha” gente más. Fue intercambiar risas y también algún que otro llanto durante todo el viaje. Fue vivir y convivir en mayúsculas.
Disfruté de sus maravillosas ingenuidades, de sus especiales sentidos del humor, de sus dulces ilusiones, de sus repetidos enfados, de sus caracteres agri-dulces, de sus chascarrillos embaucadores, de su acento casi idioma, de sus innumerables bromas, de su especial forma de ver y entender las cosas, de sus cautivadoras gracias, de sus inexplicables cabreos, de su trascendente música, de sus complicadas desgracias, de sus cautivadoras sonrisas, de sus enigmáticos problemas, de sus insólitos despertares, de sus gracias, de sus “lo siento”, de sus sufridos acostares, de sus asombrosos antojos, de sus mentiras piadosas…
¡¡Fue una experiencia inolvidable!!. ¡¡Fue algo muy gratificante!!
Quisiera contaros todas y cada una de las experiencias y peripecias ocurridas durante todo el viaje, pero es imposible, fueron muchas y muy intensas, aunque hay una que siempre recordaré: las noches en la máquina del café.
A partir de las 24h, el Albergue de Punta Umbría permanecía cerrado y supervigilado por un peculiar guarda nocturno y numerosas cámaras de seguridad. No se podía transitar y por supuesto no se podía hacer ruido en las zonas comunes. Todo el mundo tenía que estar en sus habitaciones y conciliar el sueño era una necesidad obligada o una obligada necesidad, no se bien. La verdad es que el ambiente era propicio para descansar e irse a la cama: ambiente relajado, cansancio acumulado, sueño atrasado, ausencia de dispensadores de zumos, bebidas gaseosas o similares; vamos, que todo invitaba a conciliar un profundo sueño; pero no fue así, había una maquina de café, nuestra mágica y añorada máquina de café. No se trataba de una simple máquina dispensadora de café con leche, café expréss, capuccino, descafeinado, torrefacto, leche sola, etc, sino que se trataba de una puerta de acceso a la anhelada libertad, a la suspirada juerga y cachondeo y sobre todo al deseo de pasarlo bien para nunca jamás olvidar este viaje. ¡Y así fue! la máquina de café recogió y guardó en su teleobjetivo, como si se tratase de un capítulo más de “Camera café”, todas y cada una de las frases más celebres de la jornada, y que hoy quiero recuperar para vosotros:


- “Chupa la gamba, chupa la gamba, Mari Puri, chupa la gamba, chúpala…”
- “Se os podéis callar”
- “No soy machista, soy muy muy machista”
-“Sale el sol por la mañana……. Y por la noche sale la luna”
-“Agua vaaaaaaaaaa”
-“Guardar las composturas”
- “Kúbica, Kúbica……”
-“Cuentan la lenguas antiguas…….. Y es por eso que hoy vengo a verte……..Sevilla, Sevilla….”
- “¡Mucho Beti, mucho Beti é…..!"
-“¿Me lo puedes traducir?”
-“A disolverse, cada uno a su habitación”
-“¿Y la Macroeconomía qué tal?.¿Qué opinas del caciquismo?.”
-“¿Puedo ir a por un café?”.”¿Te doy el dinero y me lo traes tú?”
-“Sergio, ¿cuánto queda para llegar?”
-“¿Dónde está la cartera…..?
-“¿Y esto me vas a decir que no es un problema grave?”
-“¿Y aquello de allí son caballos?”
-“Chofer: Frenciso, Franando, Francisco”
-“Queremos una habitación con terracita, como la vuestra.”
-“No puedo mezclar lo personal con lo profesional”

Gracias Sergio, gracias chicos, gracias chicas, gracias a todos por permitirme disfrutar de vosotros y de esa maravillosa y difícil tarea de enseñar a vivir.

Os llevaré en el recuerdo.